ERA UN DIA CUALQUIERA DE VERANO

Era un da cualquiera de verano, acababa de amanecer, y
el calor empezaba a ser ya fuerte.
Te habas levantado con una sensacin de nostalgia que
te invada, as que decidiste ir a esa pequea cala, a la
que haca mucho tiempo que no ibas.
Tomaste un zumo rpidamente, un caf, te pusiste tu bikini
negro, la camiseta, tus gafas de sol, las sandalias, y pusiste
rumbo a la pequea cala, por el camino iba dndote la brisa
en la cara, mientras conducas, aparcaste tu coche y fuiste
bajando esas escaleras que se haban ido formando en la
roca para acceder a tu cala, estaba como siempre tranquila,
no haba nadie.


Nada mas llegar te quitaste tu camiseta y la parte de arriba
de tu bikini, el sol apenas despuntaba en el horizonte aun
quera seguir sintiendo la caricia del mar sobre l, decidiste
darte un bao lo primero, as que fuiste adentrndote en
el mar, sintiendo como la olas te iban acariciando, el agua
estaba fresquita pero la sensacin era de lo mas agradable,
estuviste durante un buen rato nadando, hasta que el sol
fue subiendo lentamente en el horizonte, queriendo empezar
a acariciar tu rostro con sus reflejos en el mar, fuiste
saliendo, del agua, parecas una sirena, emergiendo del
mar, mientras la luminosidad del sol hacia brillar tu mojado
cuerpo, tan solo un pequeo tanga negro tapaba tu piel.


Te acercaste a la toalla, aun estaba vaca aquella cala,
te tumbaste boca abajo dejando que el sol fuera acariciando
clidamente tu espalda, cerraste los ojos, el rumor de
las olas y la leve brisa incitaba a ello, casi te estabas
quedando dormida, cuando sentiste como unos pasos por
la arena, no le diste importancia, estabas tan relajada
que te dijiste, alguien que ha llegado, es mas no te percataste
que los pasos se acercaban hacia ti.


De repente sentiste que una mano empezaba a acariciar tu
pelo, tu primera reaccin hubiera sido abrir los ojos y
girar tu cabeza, pero la sensacin de esa caricia sobre
tu cabello, te haba gustado, as que no lo hiciste, realmente
te sentas muy relajada, seguas sintiendo como te acariciaban
el pelo, bajando hacia tu nuca, muy lentamente sentas
como las yemas de los dedos se deslizaban sin apenas rozar
tu piel por tu nuca, te sentas de lo mas relajada, as que,
te dejaste llevar, pronto sentiste como los dedos se empezaban
a deslizar por tus hombros, apenas sentas el roce de ellos
sobre tu piel, mas bien parecan flotar sobre tu piel, la
sensacin te estaba empezando a resultar de lo mas placentera,
de repente sentiste como algo fro y viscoso se posaba sobre
tu nuca, al principio te sorprendi, pero pronto te diste
cuenta que era tu bronceador, empezaste a sentir como te
lo iban extendiendo por tus hombros, la situacin te empezaba
a excitar, el roce de esas manos por tu piel, junto con la
incertidumbre de no saber de quien eran , hacia que la excitacin
fuera iendo en aumento, sentiste de nuevo el fro de tu bronceador
en mitad de tus espalda, eso significaba que esos dedos
empezaban ha deslizarse por ella, muy lenta y suavemente
iban recorriendo cada milmetro de tu espalda, el bronceador
iba marcando cual seria su siguiente destino, sentiste
como caa sobre tu rabadilla, el minsculo tanga dejaba
al aire tus gluteos, as que empezaste a sentir como las
manos de aquel desconocido iban recorrindolos, muy lentamente,
sin apenas rozarlo, por otro lado sentiste como algo hmedo
pero a la vez clido recorra tus hombros, eran los labios
del desconocido, que iban besandolos suavemente , el bronceador
ahora te marcaba que empezaba por tus piernas recorrindolas
de arriba hacia a abajo con sus mano, mientras con sus labios
acariciaba tu espalda, podas sentir como tu piel se iba
erizando al paso de su lengua que segua el camino marcado
por sus labios.


Mientras con sus manos acariciaba tus pies, tu te resistas
a abrir tus ojos, el momento era aun mas excitante sin ver
el rostro de aquel desconocido que iba recorriendo tu cuerpo,
te diste la vuelta dejando ver al desconocido que la situacin
te estaba resultando de lo mas placentera, enseguida sentiste
le bronceador por tus piernas, tus las entreabriste algo
mas, para que los dedos y las manos del desconocido fueran
recorrindola muy lentamente, mientras sus labios acariciaban
los tuyos sellndolos con su lengua que recorra lentamente
su comisura, el bronceador te dejo ver que sus manos se dirigan
hacia tus pechos, empez a recorrerlos muy lentamente
casi sin rozarlos, tu excitacin iba en aumento y tus pezones
empezaban a demostrado, el los recorra circularmente
con sus dedos, mientras su lengua empezaba a recorrer tu
cuello, bajando por tu escote hacia ellos, enseguida los
empez a recorre son su lengua mientras sus manos bajan
hacia tu vientre muy despacito, sin apenas rozarlo, jugando
con tu ombligo, mientras aprisionaba tus pezones con sus
labios, jugando con ellos con la punta de su lengua, y mordisquendolos
muy suave, sus manos fueron bajando hacia tu tanga, recorran
las frontera que macaba tu tanga con su piel, si traspasarla,
mientras su lengua recorra tus vientre, jugando con tu
ombligo, sus dedos iban acariciando muy suavemente tu
ingle, siguiendo la marca de tu tanga.
Tu respiracin se va haciendo cada vez mas intensa, haciendo
que tu vientre suba y baje dejando un pequeo hueco entre
tu piel y tu tanga cada vez que es hueco va quedando uno de
los dedos atraviesa esa frontera.
Vas forzando tu respiracin intentando que ese hueco vaya
siendo cada vez mayor, queriendo invitar a tu desconocido
a atravesar la barrera sin embargo los dedos siguen recorriendo
tan solo muy lentamente los laterales que marcan la frontera
del tanga de repente notas como uno de los lazos de tu tanga
se deshace, un cosquilleo recorre todo tu cuerpo, estas
ansiosa por quedar al descubierto ante aquel desconocido
mientras el va acariciando suavemente con sus labios tus
pechos sintiendo tu excitacin en ellos el otro lazo del
tanga se va deshaciendo tambin un leve movimiento de sus
manos te deja al descubierto y empieza a acariciar suavemente
los labios de tu sexo, muy lentamente mientras con la otra
mano sigue recorriendo tu ingle dejando que las yemas de
sus dedos se deslicen por tu aterciopelada piel, que a su
paso se va erizando.
Tu respiracin empieza a entrecortarse mas, te gustara
alcanzar sus manos y guiarlas, pero en el fondo te esta excitando
aun mas, la lentitud con la que el va cumpliendo lo que tu
deseas, empiezas a sentir como con sus dedos va separando
tus labios acaricindolos al mismo tiempo muy despacio,
sin apenas sentir su presin, empieza a sentir la humedad
de tu excitacin, tu estas a punto de estallar, desearas
que los movimientos fueran siendo mas rpidos, mas enrgicos,
pero aquel desconocido sigue lentamente acaricindote,
mientras va buscando tu cltoris.
Uno de sus dedos va acariciando tu cltoris tu respiracin
se hace aun mas fuerte, sientes como su aliento se posa sobre
tu sexo, al mismo tiempo que la punta de su lengua empieza
a acariciar tus labios, va recorriendo el exterior de tu
sexo, mientras con sus dedos va buscando la entrada hacia
tu interior, justo en el momento que sientes uno de sus dedos
en tu interior, aprisiona uno de tus labios con sus dientes,
sin apenas sentirlo, te va mordisqueando mientras que
un leve movimiento de tus caderas hace que ese dedo vaya
penetrando aun mas en tu interior, empiezas a sentir un
escalofro que recorre todo tu cuerpo, sabes que estas
punto de estallar, en ese momento sientes como su dedo vuelve
a salir y empieza a de nuevo a recorrer tus labios, mientras
la lengua se va abriendo camino hacia tu cltoris, acaricindolo
con su punta, mientras sus manos recorren el resto de tu
cuerpo, estas ansiosa por sentirte llena, pero el desconocido
se resiste, mas bien sigue jugando con su lengua por tu cltoris,
empiezas a sentir un tremendo espasmo y en ese preciso instante
el atenaza tu cltoris con sus labios mientras lo acaricia
con rapidez con la punta de su lengua, es el comienzo de un
nuevo orgasmo, tras el primer espasmo, sus labios liberan
tu cltoris, sientes como su lengua te penetra, mientras
sus dedos acarician tu cltoris, su lengua va entrando
en ti, vuelves a sentir un nuevo escalofro recorriendo
tu cuerpo, su lengua deja paso a sus dedos, mientras el mordisquea
u succiona tu cltoris, en ese momento sientes un tremendo
espasmo que se alarga con el movimiento de sus dedos en tu
interior y el masaje que su lengua esta haciendo en tu cltoris,
tras eso sientes como todo tu cuerpo se relaja.
De repente sientes como las yemas de sus dedos recorren
tu mejilla, sin apenas rozarla, y sus labios acarician
los tuyos, un susurro llega a tus odos. "shhhhhhhh,
dulces sueos, mi nia".
Cuando abres los ojos, queriendo ver a ese desconocido
que tanto te ha dado, no queda nadie en la cala, desde ese
da siempre que vas a esa pequea cala, esperas que un da
el mar vuelva a traer a ti como hacen las olas a ese desconocido.

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